Lección 1.2 · 25 min · Gratis

Datos de estudiantes, privacidad y edad mínima

Al terminar el primer periodo, la maestra Lupita Chan tenía que entregar observaciones de sus 22 estudiantes de una primaria multigrado en Yucatán. Una compañera le sugirió algo que parecía muy práctico: copiar su lista con nombres completos, CURP, calificaciones y sus notas personales ("vive con la abuela, el papá trabaja en Cancún, tiene problemas para leer, falta mucho") y pedirle a un asistente de IA que redactara los comentarios para cada niño.

Lupita dudó. No sabía bien por qué, pero le incomodaba que todo eso quedara en una aplicación de su celular personal. Hizo bien en dudar. Esa lista mezcla identificadores oficiales, situación familiar, calificaciones y posibles dificultades de aprendizaje de menores de edad. Es exactamente el tipo de información que nunca debería ir a parar a una herramienta que tu escuela no aprobó para eso.

La buena noticia: la tarea que Lupita quería hacer se puede hacer igual de bien sin un solo dato personal. Esta lección te enseña cómo, y te da el contexto que necesitas sobre plataformas, edades y leyes.

Al terminar podrás:

  • clasificar la información de tus estudiantes según el riesgo de pegarla en una herramienta de IA;
  • anonimizar trabajos, observaciones y listas antes de usarlos;
  • revisar la configuración de privacidad de tu asistente;
  • conocer la edad mínima que piden las principales plataformas y qué implica para tus estudiantes;
  • ubicar en términos generales tus obligaciones de protección de datos.

Qué pasa con lo que escribes

Cuando escribes en un asistente de IA, tu mensaje viaja a los servidores de la empresa que lo ofrece, se procesa y, normalmente, queda guardado en tu historial. Lo que pasa después depende de la herramienta, del tipo de cuenta y de tu configuración. Algunos ejemplos actuales:

  • Claude (cuentas personales Free, Pro y Max): Anthropic usa tus conversaciones para mejorar sus modelos solo si lo permites en la configuración de privacidad, y los chats en modo incógnito no se usan para eso aunque lo hayas permitido.
  • ChatGPT: en los controles de datos puedes desactivar la opción de que tus conversaciones ayuden a mejorar los modelos. Los chats temporales no se guardan en tu historial, no se usan para entrenar y se eliminan de los sistemas después de un plazo corto.
  • Gemini: la actividad de tus chats se controla con una opción de configuración; aun desactivada, Google usa los chats para responderte y para proteger el servicio. Una parte de las conversaciones puede ser revisada por personas, y esas conversaciones revisadas se conservan por más tiempo aunque borres tu actividad. Los chats temporales no se usan para entrenar ni para personalizar.

Además, en todas las plataformas las conversaciones pueden revisarse por motivos de seguridad. Las cuentas institucionales (las que contrata una escuela o universidad) suelen tener condiciones distintas y más protectoras que las personales.

Las condiciones cambian con frecuencia. La regla práctica: lee la sección de privacidad de la herramienta que usas y decide con esa información. Y si tu institución te da una cuenta aprobada, úsala para el trabajo escolar.

El semáforo de datos de tus estudiantes

Antes de pegar o subir algo, clasifícalo.

Rojo: nunca se pega en una herramienta de IA que tu escuela no haya aprobado expresamente para ese uso.

  • Nombres completos junto con cualquier otro dato del estudiante.
  • Identificadores oficiales: CURP, matrícula, número de documento, folio de inscripción.
  • Calificaciones y reportes individuales con nombre.
  • Información de salud, discapacidad, diagnósticos, medicamentos.
  • Situación familiar, económica, migratoria, religiosa o de violencia.
  • Expedientes de conducta, reportes a trabajo social o a la dirección.
  • Fotos y videos de estudiantes, sobre todo de menores.
  • Datos de contacto de familias: teléfonos, direcciones, correos.

Amarillo: solo anonimizado.

  • Trabajos de estudiantes (ensayos, respuestas, proyectos) para pedir ideas de retroalimentación.
  • Observaciones generales sobre el desempeño de un grupo.
  • Situaciones de aula que quieres consultar ("un estudiante que siempre interrumpe").

Verde: sin problema.

  • Tu planeación, tus materiales, tus rúbricas.
  • Textos de libros y documentos públicos (respetando derechos de autor).
  • Descripciones generales del grupo sin datos que identifiquen ("30 estudiantes de 15 años, la mayoría lee bien, cinco necesitan apoyo con comprensión").

En caso de duda, trátalo como amarillo. Y si es información sensible de un menor, trátala como roja.

Anonimizar en cinco minutos

Casi ninguna tarea docente necesita datos personales reales. La IA puede sugerir comentarios para un ensayo sin saber quién lo escribió, y puede proponer estrategias para un grupo sin conocer los nombres.

  • Cambia nombres por etiquetas: "Estudiante 1", "Estudiante A", "E7".
  • Borra identificadores: CURP, matrícula, correo, grupo exacto si es muy pequeño.
  • Generaliza el contexto: "una estudiante de 5.º que vive con su abuela" sobra para pedir una estrategia de lectura. Lo que importa es "necesita apoyo con comprensión lectora".
  • Quita lo que no hace falta: para pedir retroalimentación de un ensayo, no necesitas la calificación anterior ni la situación familiar.
  • Vuelve a poner los datos reales al final, en tu documento, fuera de la IA.

Así resolvió Lupita su tarea:

Soy maestra de primaria multigrado (4.º a 6.º). Tengo que escribir
observaciones breves (3 o 4 líneas) para el reporte de cada estudiante,
con un tono cálido y respetuoso para las familias, que mencione un
logro, un aspecto a mejorar y una sugerencia concreta para casa.
Te paso descripciones SIN nombres. Escribe una observación para cada
una y no inventes logros que no estén en la descripción.

E1: 4.º grado. Lee con fluidez, comprende bien. Le cuesta escribir
textos de más de un párrafo. Participa mucho en ciencias.
E2: 5.º grado. Lectura lenta, mejoró desde agosto. Muy bueno en
cálculo mental. Entrega tareas incompletas.
E3: ...

Después, Lupita copió cada observación a su formato, revisó que sonara a ella, ajustó lo que no correspondía y la asignó al estudiante correcto en su computadora. La IA nunca supo quién era quién.

Cuidado: a veces el contexto identifica a alguien aunque quites el nombre. "El único niño del grupo que usa silla de ruedas" o "la hija del presidente municipal" delatan a la persona. Si un detalle no es necesario para la tarea, quítalo. Si es necesario y delata, generaliza más o no lo uses.

Revisa la configuración hoy

Dedica diez minutos a la configuración de tu asistente:

  1. Uso de conversaciones para mejorar el modelo: ¿existe la opción?, ¿qué tienes elegido?
  2. Modo temporal o incógnito: úsalo para consultas que no necesitas guardar.
  3. Historial y memoria: qué se guarda, si el asistente "recuerda" cosas de chats anteriores y cómo borrarlo.
  4. Enlaces compartidos: si compartiste una conversación con un colega, quien tenga el enlace puede verla.
  5. Seguridad de la cuenta: contraseña única y verificación en dos pasos.
  6. Conexiones: si conectaste el asistente a tu correo institucional, tu almacenamiento en la nube o tu plataforma de clases, revisa qué puede leer.

Edad mínima: tus estudiantes no siempre pueden usar la misma herramienta que tú

Este punto sorprende a muchos docentes. Que tú uses un asistente no significa que tus estudiantes puedan abrir una cuenta en él. Cada plataforma fija una edad mínima en sus condiciones. A octubre de 2026:

  • Claude: Anthropic pide que todas las personas usuarias tengan al menos 18 años para crear y usar una cuenta. Es decir, tus estudiantes de primaria, secundaria y la mayoría de preparatoria no deben usar Claude con cuentas propias.
  • ChatGPT: OpenAI no permite cuentas a menores de 13 años, y quienes tienen entre 13 y 17 necesitan permiso de su madre, padre o tutor. OpenAI indica además que, si se usa en un contexto educativo con menores de 13, la interacción debe hacerla una persona adulta.
  • Gemini: Google pide tener al menos 13 años (o la edad aplicable en tu país) para usarlo con una cuenta personal o escolar, y 18 con una cuenta de trabajo. Para menores de 13, el acceso depende de que la familia lo active desde Family Link. Las cuentas educativas administradas por una escuela pueden tener condiciones y protecciones propias que define el administrador.

Por su parte, la UNESCO, en su guía de 2023 sobre IA generativa en educación, propuso una edad mínima de 13 años para el uso de estas herramientas en el aula.

Qué significa esto en la práctica:

  • En primaria, la IA la usas tú, no tus estudiantes. Puedes mostrar en el proyector cómo responde y analizarlo en grupo, pero no pidas que abran cuentas.
  • En secundaria y preparatoria, revisa la edad mínima de la herramienta, los lineamientos de tu escuela y el consentimiento de las familias antes de pedir cualquier actividad con IA. Ofrece siempre una alternativa sin IA.
  • En universidad, la mayoría de tus estudiantes son mayores de edad, pero no todos. Y nadie debería estar obligado a crear una cuenta en una plataforma comercial para aprobar tu materia, salvo que tu institución lo haya resuelto.

Estas cifras cambian. Antes de diseñar una actividad, confirma la edad mínima vigente en la página de ayuda de la plataforma.

Lo que dice la ley, en términos generales

Esta sección no es asesoría legal. Es un mapa para que sepas qué preguntar en tu escuela.

En México, en marzo de 2025 se publicaron en el Diario Oficial de la Federación dos leyes nuevas de protección de datos personales: una para particulares (la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, que aplica, por ejemplo, a escuelas y universidades privadas) y otra para el sector público (la Ley General de Protección de Datos Personales en Posesión de Sujetos Obligados, que aplica a autoridades e instituciones públicas). La supervisión que antes hacía el INAI pasó a la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Algunas ideas generales que te sirven:

  • Aviso de privacidad: las personas deben saber qué datos se recaban y para qué se usan.
  • Uso para lo que se avisó: los datos que la escuela recabó para inscribir a un estudiante no se pueden usar para cualquier otra cosa.
  • Datos sensibles: la ley considera sensibles, entre otros, los datos de salud, origen étnico, creencias religiosas o preferencia sexual, y les exige un consentimiento más estricto.
  • Seguridad: quien tiene los datos debe cuidarlos.

Tú, como docente, tratas datos en nombre de tu escuela. Pegarlos en una herramienta externa que la escuela no aprobó es justo el tipo de situación que esas reglas buscan evitar.

En Colombia, la ley de protección de datos personales (Ley 1581 de 2012) da una protección reforzada a los datos de niñas, niños y adolescentes, y señala que las entidades educativas deben informar y capacitar a familias sobre los riesgos que enfrentan los menores. En otros países de Latinoamérica existen leyes similares. Pregunta en tu institución cuál aplica y si hay lineamientos sobre IA.

Tus reglas personales en cinco líneas

Antes de seguir con el curso, escribe tus propias reglas. Por ejemplo, las de Lupita:

  1. Uso IA para planear, crear materiales y redactar, nunca con datos que identifiquen a un estudiante.
  2. Observaciones y retroalimentación: siempre con etiquetas, nunca con nombres.
  3. Nada de salud, familia, conducta ni fotos de mis estudiantes en ninguna herramienta de IA.
  4. Mis estudiantes no abren cuentas; si usamos IA, la uso yo frente al grupo.
  5. Si tengo dudas, pregunto a la dirección antes, no después.

Si ya pegaste algo que no debías

Pasa. Lo importante es reaccionar:

  1. Borra la conversación de tu cuenta.
  2. Revisa si compartiste algún enlace y desactívalo.
  3. Revisa la configuración de uso de datos de tu cuenta.
  4. Si eran datos sensibles de estudiantes, avisa a tu dirección o al área responsable de datos de tu institución.
  5. Ajusta tus reglas para que no se repita.

Práctica

Dedica 25 minutos.

  1. Haz una lista de los tipos de información que manejas sobre tus estudiantes y clasifícalos en rojo, amarillo y verde.
  2. Abre la configuración de tu asistente y revisa los seis puntos de esta lección. Anota qué cambiaste.
  3. Toma un trabajo real de un estudiante y anonimízalo. Pide a un colega que intente adivinar de quién es.
  4. Busca la edad mínima vigente de la herramienta que más usas en su página de ayuda. Anota si tus estudiantes podrían usarla.
  5. Pregunta en tu escuela si existe una cuenta institucional aprobada o lineamientos sobre IA. Anota la respuesta.
  6. Escribe tus reglas personales en cinco líneas.

Resumen

  • Lo que escribes en un asistente de IA se procesa y guarda en servidores del proveedor; las condiciones dependen de la herramienta, del tipo de cuenta y de tu configuración.
  • Datos rojos (nombres con datos, identificadores, calificaciones, salud, familia, conducta, fotos) no se pegan; los amarillos solo anonimizados.
  • Casi todas las tareas docentes funcionan igual con etiquetas en lugar de nombres.
  • Las plataformas tienen edad mínima: Claude pide 18 años; ChatGPT, 13 con permiso de la familia hasta los 18; Gemini, 13 o la edad aplicable en tu país con cuenta personal o escolar.
  • En México hay leyes de datos personales para particulares y para el sector público, publicadas en marzo de 2025; pregunta en tu institución cuál aplica y qué lineamientos tiene.

Quiz

1. ¿Cuál de estos datos es rojo para un docente?
2. Quieres que la IA te ayude con observaciones para el reporte. ¿Cuál es la forma segura?
3. Una maestra de 6.º de primaria quiere que sus estudiantes usen un asistente de IA en casa para una tarea. ¿Qué debería revisar primero?
4. ¿Qué afirmación sobre la ley mexicana de datos personales es correcta?

Esta lección es gratuita. El curso completo incluye todos los módulos, quizzes, plantillas y un proyecto final con certificado. Ver precios